Esta noche hemos querido tratar el tema del canon digital. El gobierno, en su primer Consejo de Ministros, ha cargado el costo del canon digital a los Presupuestos Generales del Estado. Ha estado con nosotros la escritora Lucía Etxebarría, que hace pocos días ha anunciado que dejaría de escribir porque se han descargado más copias ilegales suyas de su última novela (“El contenido del silencio”) que legales.
A comienzos del siglo XX, Islandia era aún el país más pobre de Europa. Pero, al inicio de los años 80, comienza a romper su aislamiento, y se apunta, como la mayoría de sus vecinos europeos, a la carrera neoliberal.El proceso privatizador islandés, avalado por los sumos preceptores de la época, Ronald Reagan y Margaret Thatcher, se inició, con la división en cuotas de la pesca, su principal fuente de subsistencia, lo que hizo millonarios a un pequeño grupo de pescadores, y dejó el campo abonado para convertir a esta pequeña isla del norte de Europa, en la quintaesencia del modelo liberal. Después de una política continuada, de bajos impuestos, privatizaciones y regulaciones en masa, el siglo XXI se inaugura con un golpe de efecto fatal: la privatización de la banca, desastre que, en tan solo una década, descapitalizará por completo al país, y será la antesala de la Revolución Islandesa.
Debate sobre las licencias para publicar y distribuir nuevas obras y contenidos a través de la red. En esta nueva edición de #redada participan desarrolladores, creadores, editoriales y discográficas para aportar su experiencia y modelos de organización en el ámbito de las obras libres en España.
Con la participación de Belén Gopegui, Elisa Fuenzalida (Papel de Fumar Ediciones), Puño de Ultrarradio Ediciones, Elena Cabrera (Autoreverse), “El Cosmonauta”, Miguel Vidal y Jesús González Barahona (LibreSoft) y Yago Ferreiro.
¿Es posible vivir todo un año sin utilizar productos que contengan algún derivado del petróleo? El director de este documental, John Webster, que consiguió convencer a su familia para hacer la prueba, relata de forma divertida lo que supone someterse a una “dieta sin petróleo” y muestra cómo prácticamente todo lo que consumimos proviene del petróleo, el agente que provoca un mayor deterioro en nuestro planeta.
Un año sin petróleo plantea el problema medioambiental como si de una receta de cocina se tratara y explica, a través de las vivencias de Webster y su familia, los pasos que hay que seguir y los productos que hay que evitar para no perjudicar nuestro entorno. Desde coger el coche a consumir cualquier producto envasado en plástico (ya sea leche o pasta de dientes), los actos más simples de nuestra vida cotidiana nos convierten en cómplices del cambio climático.